En familia en el LAAC

El Latin America Amateur Championship se ha convertido a lo largo de los últimos cinco años en un lugar para el reencuentro de amigos, compañeros y colegas de toda la región. En la cancha de prácticas, en los comedores, en los corrillos se vive un ambiente cercano y familiar.

Este año en Mayakoba la relación es incluso consanguínea, especialmente con la participación de los hermanos brasileños Park y los hermanos chilenos Toto Gana y Lukas Roessler.

“Mis hermanos me ganan a veces. Son muy buenos y van a ser muy buenos jugadores”, dijo Gana, el campeón del LAAC de 2017, sobre Lukas y Simon, sus hermanos gemelos de 15 años que ya empiezan a despuntar en su país.

“Siempre jugamos los tres juntos y le ganamos algunas veces”, comentó Lukas, el gemelo que debuta esta semana junto con su hermano mayor en El Camaleón Golf Club.

La competición entre hermanos ha producido grandes sagas golfísticas en América Latina, como la de los hermanos argentinos Carbonetti. Horacio y Luis, veteranos jugadores de los circuitos profesionales de Estados Unidos y Europa, son el padre y el tío, respectivamente, de Horacio Carbonetti, que representa a Argentina esta semana en Mayakoba.

Los brasileños Mattheus y Lucas Park, de padres surcoreanos, han llevado esa rivalidad fraternal a su máxima expresión para hacerse con una plaza en el LAAC. Siguen un régimen de nueve horas de práctica diaria durante la semana y competiciones de más de 50 hoyos durante los fines de semana.

“Hace mucho tiempo que sabemos que queremos dedicarnos al golf. Queremos hacernos profesionales lo antes posible”, comentan al unísono los inseparables Park, para los que el golf es un asunto familiar y vital.

A veces la inspiración familiar tiene género femenino, como en el caso del mexicano Emilio González, cuya hermana María es una de las entrenadoras del equipo de golf de la Universidad de Saint Mary’s, en el que juega Emilio.

“Juego al golf gracias a ella”, explicó el ecuatoriano Felipe Darquea, primo de Daniela Darquea, la primera ecuatoriana en el circuito profesional femenino de Estados Unidos. La motivación familiar puede surgir igualmente del sacrificio. Felipe ha llevado la bolsa de su prima en siete torneos del LPGA.

El mexicano Luis Ruiz también ha ejercido de caddie con uno de sus ídolos, su primo Roberto Díaz, en una prueba clasificatoria para el U.S. Open. “Mi primo ha jugado muy bien en la universidad y está esperando jugar este torneo para después hacerse profesional”, dijo Díaz.

Ruiz espera sacar partido de las lecciones de su primo esta semana: “He aprendido de él cómo jugar algunos campos y cómo superar las situaciones difíciles que él ha vivido”.

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